En estos días, me senté en un escalón, a la sombra, en la calle Santa Engracia, mientras esperaba un taxi, porque caminar con esta temperatura, por momentos, se me hace como subir al Himalaya. Miro hacia arriba y veo un piso cuya terraza está abandonadísima: plantas secas desde hace siglos y enseres que parecen llevar ahí casi desde la posguerra.

Entonces me acordé de algo que estaban hablando en “Julia en la Onda” en estas semanas de atrás, los miles de pisos vacíos que hay en Madrid.
Fondos de inversión, grandes propietarios, particulares que los mantienen cerrados para especular… Y claro nosotros como es normal, nos enfadamos. Porque claro, el relato suele ser sencillo: los fondos son los malos, especulan y hacen que la vivienda sea cada vez más cara. Y ojo, no digo que no…
Pero antes de sacar conclusiones… Deberíamos analizar los mensajes que nos llegan.
Mi padre siempre me decía que lo más importante no es el mensaje si no, lo que hay detrás de él, el meta mensaje,
Es decir, lo que no se dice.
Y muchas veces eso que no se dice explica mucho más que el propio titular.
Por ejemplo:
Cuando escuchamos en las noticias que «el alquiler ha subido un 35%»
es una verdad a medias
¿Qué hay detrás de este dato?
Algunos ejemplos:
• Viviendas cuyo contrato terminó y renovaron la renta; si tenías un alquiler en 2020 de 1100€ pues hoy puede valer tranquilamente 1450-1500€ ahí ya tienes el 35%, no significa que de un año para otro haya subido un 35%
• Viviendas que antes eran alquiler turístico y ahora pasan al mercado residencial;
Las estadísticas son maravillosas… siempre que sepamos interpretarlas.
Como me dijo una vez alguien: las estadísticas no mienten… pero pueden contar historias muy diferentes según quién las explique.
Vamos con las estadísticas
Según el INE, Madrid capital tiene aproximadamente:
• 3,5 millones de habitantes.
• 1,5 millones de viviendas.
• Alrededor del 6,3% están consideradas viviendas vacías.

Si analizamos bien la situación, seguro que un porcentaje pertenece a grandes propietarios o fondos.
Pero…
¿Hemos pensado cuántos pueden ser de personas como nosotros?
Historias normales no de grandes inversores, sino, por ejemplo:
• Herencias que nunca se resolvieron porque ahora hay que poner de acuerdo a siete primos que hace años que no se hablan.
• Una vivienda que necesita una reforma… y simplemente no hay dinero para afrontarla.
• Un propietario que vive en otro país y no sabe ni por dónde empezar.
• Dos hermanos que heredaron una casa y ninguno quiere hacerse cargo porque siempre acaba tirando del carro él mismo.
¿Y cuántos más habrá?
Todas estas situaciones tienen algo en común.
No es el piso.
Es el bloqueo
Todas estas casuísticas llevan a una situación como dirían los anglosajones que nos hace sentir overwhelmed.
Esa sensación de mirar un problema y sentir que se te cierra el pecho, que no entra el aire, entonces te dices….
«Ya lo haré…»
Y pasan los meses.
Y pasan los años.
Y el piso sigue igual.
Nos ha fastidiado…
La procrastinación es nuestro tercer apellido.
Y sí…
Hola, me llamo Mercedes… y sí, a veces también procrastino.
Pero he aprendido una cosa (porque hay que aprender en esta vida lo que no quieres repetir en la siguiente) y es que dejamos para lo último lo que nos bloquea.
No tiene que ser que sea super complejo, pero hay algo que nos impide iniciar esa tarea.
Muchas veces porque simplemente no sabemos por dónde empezar. Y hay que empezar por el principio. Y si no sabes, pues lápiz y papel, y hazte esta pregunta: ¿qué es lo mínimo que podrías hacer hoy sobre esta situación?
Y aquí creo que hay algo importante.
Hay que pedir ayuda.
Igual que no nos cortamos el pelo nosotros mismos…
O cuando el coche hace un ruido raro lo llevamos al taller…
¿Por qué con una vivienda intentamos resolver solos problemas que llevan años bloqueados?
Pero ayuda de alguien que no venga simplemente a venderte algo.
Sino de alguien que analice la situación y te diga:
«Estas son las opciones.»
«Esto es lo que yo haría.»
«Y ahora la decisión es vuestra
Hemos tenido clientes que nos han contactado, de Argentina por ejemplo para saber la situación actual de un piso que dejaron cuando se fueron en 2016…
Ó
Herencias bloqueadas.
Familias que no consiguen ponerse de acuerdo.
Viviendas cerradas desde hace años.
Y muchas veces, lo único que necesitaban era que alguien ordenara el problema.
Por eso yo pienso que lo que te bloquea hoy, te está dominando, y bloqueando tu futuro y hoy que queremos ser tan ecológicos, bios, eficientes, blablablá, poner en movimiento una vivienda que tengo vacía, abandonada, o bloqueada, no es una forma de ser más eficientes, darle una segunda vida a algo, a alguien….
A veces pensamos que tenemos una vivienda bloqueada.
Pero quizá sea esa vivienda la que nos tiene bloqueados a nosotros.
¿Cuántas cosas podrían empezar a moverse si hoy decidiéramos abrir esa puerta?
Si sientes que hoy necesitas ayuda, haznos una consulta a hola@grupolamperti.es
También somos coaches inmobiliarios.



